Cómo limpiar la ortodoncia lingual

Mantén tu ortodoncia lingual perfecta

La ortodoncia lingual exige ser muy riguroso con la higiene diaria.

La ortodoncia lingual es aquella que se sitúa en la cara interna de los dientes. Es un recurso muy útil en aquellos pacientes que no desean que sus brackets sean visibles para el resto. Su tamaño es ligeramente más reducido que el de los brackets tradicionales ya que la superficie sobre la que se sitúa es menor.

Lo que no varía con respecto a otros tratamientos es la importancia de ser estrictamente riguroso con la higiene de los brackets.

Como ya hemos comentado en varias ocasiones en este blog, la presencia de los brackets y los huecos que quedan entre estos y las piezas son el hogar perfecto para las bacterias, la placa bacteriana y el sarro si no hacemos una limpieza en profundidad y diaria de ellos. En el caso de la ortodoncia lingual es igual de importante pero la tarea puede resultarte algo más compleja al tener que maniobrar en la cara interna de cada arcada.

Cómo limpiar tus brackets linguales

La higiene diaria de la ortodoncia lingual debe empezar como cualquier cepillado de dientes normal. Pon un guisante de pasta de dientes sobre el cepillo y sigue siempre el mismo orden para no dejarte ninguna parte sin limpiar. Puedes empezar por la cara externa de la arcada superior de izquierda a derecha, después la arcada inferior, las superficies y por último la cara interna.

La ortodoncia lingual hace que se acumulen más restos de comida en esta zona de la boca. Esto, unido al hecho de que es una zona difícilmente visible, dificulta la limpieza. Pasa el cepillo con mucha rigurosidad por la zona, moviendo el cepillo de arriba a abajo y de lado a lado. Pese a tu empeño, es difícil que elimines todos los restos. Usa un cepillo interdental entre todos los huecos que dejan los brackets y el arco de ortodoncia y las piezas.

Después, elimina los restos de los espacios interdentales con ayuda de seda dental y termina con un enjuague bucal muy vigoroso. Ten en cuenta que la fuerza con que te enjuagues puede hacer que pequeños restos que aún queden en la boca se vean arrastrados, por lo que este es un paso fundamental.

Si en las revisiones tu dentista comprueba que acumulas placa en esta zona, puede que te recomiende usar un irrigador.

En resumen, la diferencia fundamental entre la higiene de la ortodoncia lingual y la de una ortodoncia tradicional está en la necesidad de usar un cepillo interdental que nos ayude a eliminar los restos de difícil acceso. En las ortodoncias tradicionales suele bastar con la seda.

No hay comentarios

Agregar comentario