Los retenedores de espacio

Descubre todo sobre los retenedores de espacio

Los retenedores de espacio suelen usarse en piezas de leche

Los retenedores de espacio son un mecanismo que el dentista emplea ante la pérdida prematura de un diente de leche. Y, ¿por qué es necesario colocar algo que respete ese hueco?, puedes preguntarte. Tiene una explicación sencilla. Los dientes de leche no sirven sólo para masticar, también actúan como guía a las piezas definitivas. Gracias a ellas saben por dónde deben emerger al exterior y la pérdida de una de ellas podría ocasionar que la pieza saliera torcida o que las aledañas se decidieran a ocupar el espacio de la pieza perdida.

Cómo funcionan los retenedores de espacio.

Un niño puede sufrir la pérdida de un diente de leche por muchas razones: un golpe o caída, porque una caries hace necesario extraerlo, porque se le ha partido y no puede recuperar… Sea como sea, el dentista recurrirá a un retenedor de espacio que mantenga libre ese huevo hasta que el diente permanente erupcione y, de no ser así, colocar una prótesis.

Cuándo hay que usarlo

No todas las piezas requieren el empleo de un retenedor si se caen antes de tiempo. Los cuatro incisivos centrales mantienen el espacio abierto por sí solos hasta que sale el diente definitivo. Por lo tanto, se usa sobre todo para las muelas, los caninos y los incisivos laterales.

Es muy importante que insistas a tu hijo en que cuide escrupulosamente su higiene bucodental si lleva un retenedor ya que el tejido de las encías puede crecer encima de él y causar problemas de infección.

Además, es fundamental que acudáis a las revisiones periodicas pautadas por el especialista ya que en ellas podrá observar cualquier anomalía en el retenedor. En caso de que la pieza definitiva esté a punto de salir, vuestro dentista puede recomendaros no usar retenedores ya que no suelen salir torcidos.

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