Cómo cuidar la ortodoncia removible

Descubre cómo limpiar tu ortodoncia removible

 

La ortodoncia removible requiere algunos cuidados específicos.

Muchos pacientes acuden a la consulta buscando un tratamiento de ortodoncia removible con el que sentirse más cómodos y del que poder prescindir llegada la ocasión si lo necesitan (siempre el casos estrictamente puntuales e informando al ortodoncista para comprobar el seguimiento del tratamiento).

Pero esta posibilidad de quitarse el aparato ante algún acontecimiento social o reunión importante no es la única ventaja de la ortodoncia removible. Además permite una higiene dental mucho más sencilla que los brackets.

Sigue este sencillo paso a paso para limpiarlo correctamente.

1. Comienza la higiene dental retirando el aparato con mucho cuidado. Mientras te cepillas puedes dejarlo bien en la cajita de plástico que te ha dado el dentista o ponlo en un vaso con agua para que vayan eliminándose los restos principales.

2. Cepíllate los dientes con tu cepillo habitual y pasta fluorada durante al menos dos minutos, prestando mucha atención en todas las zonas: cara externa, interna y superficie, y enjuágate.

3. Usa un trocito de unos 30 cm de seda dental para eliminar los restos de los espacios interdentales a los que no ha logrado acceder el cepillo y acaba con el enjuague bucal siguiendo los consejos del fabricante.

4. Coloca el aparato bajo el chorro de agua y acláralo bien para eliminar las cantidades más grandes de restos. Con ayuda de un cepillo, no el que usas para lavarte los dientes, y un guisante de jabón neutro, cepilla bien todo el aparato, prestando especial atención a la zona del paladar, que suele ser de plástico, concentrar mucha saliva y podría generar mal olor. Aclara muy bien el aparato, vigilando que no quede ningún resto de espuma ni jabón.

5. Conviene meter el aparato en remojo en una solución alcalina (las encontrarás en farmacias) durante cinco minutos un par de veces por semana.

6. Limpia también con agua y jabón y mucha atención la caja donde guardas el aparato de forma periódico.

7. Nunca guardes tu aparato de ortodoncia en el bolsillo o el bolso, podría partirse o deformarse sin que te des cuenta. Tampoco conviene envolverlo en pañuelos de papel.

8. Cuando acudas a revisión, no dejes de llevar tu aparato para que el ortodoncista compruebe que está en perfecto estado y sigue sus consejos a la hora de usarlo.

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