Las ventajas e inconvenientes de los brackets Damon o de autoligado

Los brackets Damon, una alternativa eficaz

Los brackets Damon son una buena opción para todos los pacientes.

El mundo de la ortodoncia se encuentra en constante evolución para intentar ofrecer a los pacientes soluciones prácticas, rápidas y estéticas con que solucionar sus problemas de mordida o defectos de apiñamiento dental. En el mercado encontrarás distintos tipos de brackets, todos ellos muy competitivos. Hoy nos proponemos analizar los brackets Damon, también llamados autoligables o de autoligado.

Qué son los brackets Damon
Se les conoce así porque Damon es una de las marcas de brackets autoligables más conocidas. Son una modalidad de los aparatos dentales tradicionales que permiten hacer un tratamiento similar a la ortodoncia tradicional. La diferencia principal está en que los brackets Damon no requieren el uso de ligaduras o gomas para atar los brackets entre sí como ocurre con los tradicionales. Estas gomas se sustituyen por una pequeña pieza en forma de clip situada entre el bracket y el arco de ortodoncia que ejerce presión sobre la pieza para moverla hasta que alcance la posición adecuada. De esta forma se consigue eliminar las antiestéticas y molestas gomas y sustituirlas por autoligados permanentes que trabaja sobre la pieza durante todo el día.

Los tipos de brackets Damon
Como ya te hemos explicado, el sistema Damon se basa fundamentalmente en el empleo de un tipo de bracket diferente al sistema tradicional, pero los materiales con los que se fabrican los brackets no difieren demasiado de los tradicionales. Así, encontrarás opciones metálicas, tranparentes y con estética porcelánica.

Las ventajas de los brackets Damon
- La fricción entre el arco de tensión y los brackets es mínima, por lo que se reducen los problemas de presión asociados a los primeros días de tratamiento.
- Facilita la limpieza del aparato al carecerse de gomas y haber más espacio disponible para usar los cepillos de ortodoncia.
- Aunque depende del paciente y sus problemas a tratar, se estima que los tratamientos con brackets autoligables duran unos cuatro meses menos que los tradicionales.
- Reducen el número de revisiones, la duración y el coste final del tratamiento, aunque el coste de la instalación es ligeramente superior.

Los inconvenientes de los brackets Damon
El principal, y único a simple vista, es que su precio es ligeramente superior en un momento inicial. Y decimos en un momento inicial porque habitualmente los tratamientos de ortodoncia tienen un coste inicial y otro por cada revisión. En este caso el primer pago es superior pero al reducirse el número de revisiones se consigue compensar esa inversión y el precio final no varía demasiado.

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