Qué es y para qué sirve un irrigador bucal

El irrigador bucal, aliado de tu boca

Un irrigador bucal bien usado ayuda a mejorar tu higiene dental
Mantener la boca libre de gérmenes y bacterias ayuda a reducir la placa bacteriana y el sarro y liberar nuestras piezas del riesgo de caries y a las encías del de gingivitis y periodontitis. El cepillado con una buena pasta de dientes, la limpieza de los espacios interdentales con seda y el enjuague con un buen colutorio son pasos imprescindibles de cualquier buena rutina de higiene bucodental. El irrigador bucal permite dar un paso más a aquellos pacientes que quieren ser más rigurosos en el lavado de los dientes.

Cómo funciona un irrigador bucal

El irrigador aplica un chorro de agua a presión sobre los dientes y encías, lo que permite arrastrar la placa bacteriana alojada en las zonas más difíciles de eliminar: la base de las encías. Además, estimula esta zona para mejorar la circulación.

Es importante que recuerdes que el irrigador bucal es un instrumento más para cuidar nuestra boca, como la seda o el enjuague, pero que en ningún caso sustituye al cepillado, lo complementa.

Es una técnica especialmente indicada en pacientes con implantes dentales o con tratamiento de ortodoncia, ya que elimina restos en lugares de difícil acceso (como los espacios entre los brackets y el arco de ortodoncia).

Cómo utilizar el irrigador bucal

1. Cepilla tus dientes con cuidado, por todas sus caras y enjuágate con agua abundante.
2. Limpia los espacios interdentales con seda dental. Es importante que la boca esté limpia antes de usar el irrigador para que pueda arrastrar las partículas más resistentes.
3. Rellena el depósito con agua o el enjuague que emplees habitualmente. Coloca la boquilla y mete el irrigador en tu boca, colocando el cabezal sobre las encías.
4. Acciona el irrigador y ve moviéndolo a lo largo de toda la boca, apuntando siempre a las encías.
5. Escupe los restos que queden en tu boca. Si usas el irrigador con colutorio ya no será necesario que hagas el último enjuague, de lo contrario, termina tu rutina de higiene con él.

Procura usar tu irrigador dos veces al día, sobre todo en el cepillado de la noche.

2 Respuestas

  1. Estuve usando un irrigador dental de waterpik durante 3 meses, hace unos días fue mi control con la dentista. Ella vio mis dientes sin placa bacteriana y se sorprendió mucho, hasta pensó que había ido donde otro dentista para que me realice una limpieza. Estoy muy contenta con los resultados!
    • El irrigador no suele ser una de la medidas más conocidas pero una vez que se usa, se nota la diferencia desde el primer momento y los resultados son sorprendentes ¡Gracias por tu opinión Fernanda!

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