3 claves para evitar las manchas en los dientes

Las manchas en los dientes, a raya

El café, el tabaco, el vino… Muchos elementos pueden causar manchas en los dientes. ¡Aprende a evitarlas!

Lucir una sonrisa perfectamente alineada y lo más blanca posible es el sueño de todos. La ortodoncia nos ayuda a conseguir el primer objetivo pero, ¿qué hay del segundo? ¿Cómo logramos evitar esas antiestéticas manchas amarillentas o marrones que tiñen nuestras sonrisas? ¿Es posible eliminarlas? ¿Y evitar que aparezcan?

Las causas de las manchas en los dientes
Analizar por qué nos salen manchas en los dientes es fundamental para evitarlas.
En general distinguimos dos motivos:

  • Las causas genéticas, que hacen que algunos pacientes sean más propensos a padecer manchas dentales por su tipo de esmalte y la sensibilidad de este a los agentes externos.
  • Los hábitos del paciente. Ciertas rutinas pueden causar graves daños a nuestra boca en lo que a las manchas se refiere. Es el caso del tabaco, el café, el té o el vino, que contienen componentes capaces de alterar el esmalte dental y otorgarle un antiestético tono amarillo.

Cómo evitar las manchas en los dientes
Como siempre repetimos en este blog, no hay mejor tratamiento de cualquier problema bucodental que aplicar medidas preventivas para que este no aparezca. Ya se sabe: “más vale prevenir que curar”. Procura seguir estas tres claves para lograr que las manchas no tiñan tu sonrisa.

  1. Control e higiene exhaustivos. Ser estricto con el cepillado dental, usar seda dental y colutorio al final del cepillado es clave para proteger nuestra dentadura. Pero ya sabes que con eso no basta, también debemos someternos a al menos una limpieza dental al año y acudir a revisión con nuestro odontólogo con la misma frecuencia. Estas visitas nos ayudarán a que nuestro dentista detecte cualquier mancha en los dientes de forma prematura y evitará que el problema se extienda.
  2. Revisa tus hábitos. Por todos es sabido que el tabaco perjudica gravemente nuestra salud, incluida la oral. Los cigarrillos no sólo aumentan nuestro riesgo de padecer manchas en los dientes, también nos hace más propensos a la halitosis y al cáncer bucal. Deja de fumar y, si no lo consigues, reduce tu consumo al mínimo posible. Y lo mismo ocurre con el café o el vino. Si los consumes a diario y no puedes prescindir de ellos, cepíllate los dientes concienzudamente después de tomarlos para minimizar su efecto.
  3. Tratamientos en consulta. Cuando todas estas medidas no son suficientes, recurrir a un blanqueamiento dental puede ser una buena solución para eliminar manchas resistentes. Ten en cuenta que el blanqueamiento es un tratamiento de último recurso y que no puede hacerse en muchas ocasiones. Tómatelo como una solución de rescate para mejorar el estado de tu sonrisa y complétalo después con una mejora en los hábitos que te causaron esas manchas. De lo contrario, la situación volverá a repetirse.

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