Cómo actuar tras una extracción dental

Aprende a actuar tras una extracción dental

Una extracción dental no debe suponer problemas si tomas ciertas precauciones.

Caries no tratadas, fracturas de piezas, la necesidad de hacer hueco antes de una tratamiento de ortodoncia... Muchos son los motivos que pueden acabar con una extracción dental, un tratamiento indoloro gracias al empleo de anestesia y que no suele revestir mayores problemas. Su cicatrización y curación suele ser sencilla, sobre todo si tomas estas precauciones.

Qué hacer tras la extracción dental

- El día de la extracción procura estar tranquilo antes y después de la misma. Una vez te saquen la pieza, ve a casa y descansa. Conviene que no hagas deporte al menos en las 12 horas siguientes y que no cojas peso en un par de días. Si quieres tumbarte nada más salir de la clínica, hazlo con la cabeza elevada para evitar hemorragias y ponte algo de hielo protegido por un pañuelo para evitar inflamaciones en el moflete (nunca en la parte interior de la boca).

- La anestesia seguirá haciendo efecto durante unas horas. Si pasadas 6 horas continúas notando la zona entumecida, ponte en contacto con el dentista.

- En los dos primeros días puedes notar la zona sensible y algo dolorida. Consulta a tu dentista el calmante que puedes tomar, en qué dosis y cada cuánto tiempo. Lo más habitual es prescribir un tratamiento con antiinflamatorios tipo ibuprofeno o paracetamol. Evita es ácido acetilsalicílico ya que dificulta la coagulación y podría provocarte pequeñas hemorragias. Si la pieza tenía algo de infección tu dentista te prescribirá un antibiótico. Recuerda que no siempre es necesario tomarlo tras una extracción dental y que si te lo mandan es importante que tomes el tratamiento completo (suele durar de 7 a 10 días) y no lo interrumpas antes porque no notes molestias.

- Pregunta a tu dentista cómo debes controlar el sangrado si se presenta. Normalmente te recomendará que introduzcas una gasa estéril doblada en la zona de la herida y aprietes suavemente o la muerdas para parar la hemorragia durante unos 30 minutos. Ten en cuenta que la sangre proveniente de la boca se mezcla con la saliva y puede parecerte que la hemorragia es muy grande cuando no es así. Durante el primer día es normal que la zona supure algo de sangre pero si la hemorragia es abundante tras una hora de presión, acude a tu dentista.

- La sal es un estupendo cicatrizante, aprovéchala. Cada vez que te laves los dientes llena medio vaso con agua tibia y disuelve una cucharadita de sal en ella. Enjuágate la boca prestando especial atención en la zona de la herida (puedes notar un ligero escozor) y escupe el agua con mucho cuidado para no arrastrar los puntos. Si has tenido hemorragias, sustituye el agua caliente por fría. Por lo demás, tu higiene dental será igual que si no te hubieran sacado una pieza. Ten cuidado al acercar el cepillo a la zona y, si tu dentista te lo recomienda, sustituye tu colutorio habitual por uno con clorhexidina, un antiséptico.

- Observa la herida para comprobar que cicatriza correctamente y que no aparecen signos de infección como inflamación, supuración o fiebre. En ese caso, acude al dentista.

- Evita las comidas y bebidas muy calientes o muy frías hasta que desaparezca el efecto de la anestesia pues podrías quemarte y no darte cuenta. Además, puede que notes una cierta molestia en la mandíbula por haber tenido la boca abierta durante un largo rato. Opta por una dieta blanda hasta que te encuentres bien del todo.

- No fumes mientras tengas puntos en la zona y evita juguetear con los puntos con tu lengua o pasarla todo el rato por la zona para comprobar si sangra.

2 Respuestas

  1. Estoy sorprendido de encontrar webs donde hay informacion tan practica como esta. Gracias por aportar este articulo. Saludos

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