Cómo cuidar los dientes de leche

Cuidar los dientes de leche es tan importante como mantener sanas las piezas definitivas

 

Aunque vayan a caerse, cuidar los dientes de leche es fundamental para una buena salud bucondental

En torno a los seis meses (unos bebés los desarrollan antes que otros) tu hijo pasará por un periodo molesto de su vida: la salida de los dientes de leche. Cuidar esos dientes de leche antes incluso de que se vean fuera de la encía es vital para que las piezas se mantengan sanas hasta que se caigan y den paso a las piezas definitivas.

No te relajes con su limpieza e inculca en tu hijo el hábito de cepillarse los dientes desde bien pequeño para que luzca una sonrisa sana y cuidada.

Los cuidados en la lactancia

Aunque hay un escasísimo porcentaje de bebés que nacen ya con dientes de leche, lo habitual es que la dentición no comience hasta el medio año. Desde unas semanas antes notarás cómo tu hijo babea excesivamente, se lleva la mano a la boca, no tiene ganas de comer e incluso sus heces son más sueltas y tienes unas décimas de fiebre.

¿Cómo cuida los dientes de leche?

  1. Elige bien cepillo y pasta.
  2. Enséñale la técnica correcta.
  3. Repasa el cepillado.

Pero incluso antes de que llegue este momento hay que cuidar los dientes de leche. '¿Cómo?', te preguntarás. Después de cada toma, ya le des pecho o biberón, humedece una gasa estéril, enróllala en tu índice y pásala con cuidado sobre sus encías, tanto la inferior como la superior. Esta práctica debe repetirse hasta que empiecen a asomarle los dientes de leche, momento en que sustituirás la gasa por un dedal de silicona o un cepillo de dientes para bebés.

Y después...

Toma nota de este paso a paso para cuidar los dientes de leche de tu hijo:

1. Elige siempre un cepillo de dientes adecuado a su fase de desarrollo dental. En las farmacias y supermercados los encontrarás clasificados por edad. No adelantes esos periodos pues tanto la dureza de las cerdas como el tamaño del cabezal podrían dañarle.

2. Los niños menores de tres años pueden usar dentífrico familiar que contenga un mínimo de 1000 partes por millón de flúor, si tiene menos no son eficaces contra la caries. Entre los tres y los seis años esa cifra debe aumentar a entre 1350 y 1500 ppm de flúor. Si el sabor mentolado de las pastas de dientes familiares desagrada a tu hijo, asegúrate de que la infantil que compras contiene las dosis adecuadas de flúor. Tu dentista puede ayudarte.

3. Convierte el momento del cepillado de dientes en una rutina. Después de bañarle, prepárale la cena, cenad juntos e id al baño a lavaros los dientes. Ve enseñándole todos los días hasta que domine la técnica. Es importante que después de este cepillado ya no tome nada más que agua; si ingiere cualquier alimento o bebida deberá volver a cepillarse.

4. Después del cepillado, es importante que limpies los huecos interdentales con seda dental para asegurarte de cuidar bien los dientes de leche. Este paso es mejor que lo hagas tú hasta que tu hijo aprenda solito. Además, revisa que se ha cepillado bien.

5. En contra de lo que mucha gente cree, las caries de los dientes de leche también necesitan cuidado y tratamiento con empastes. Por eso es tan importante que acudas a las revisiones semestrales con vuestro odontopediatra.

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