Cómo evitar y solucionar el mal aliento

Trucos y claves para solucionar el mal aliento

 

Solucionar el mal aliento es fundamental para nuestra vida social

Tener una sonrisa bonita y cuidada es una perfecta carta de presentación en el ámbito social, pero sin  solucionar el mal aliento, de poco nos sirve.
La halitosis o mal aliento es un trastorno muy común –se estima que afecta a la mitad de las personas en el mundo– y que debe intentar solucionarse por una cuestión higiene y de comodidad en nuestro entorno.

Las causas de la halitosis

La cavidad bucal está habitada por millones de bacterias capaces de producir compuestos sulfurados que causan un terrible olor. A ello podríamos añadir la incapacidad para generar suficiente saliva, que causa sequedad bucal y, con ella, mal olor.Las dietas pobres en hidratos de carbono, nutrientes presentes en alimentos como la pasta, el arroz, los cereales o la legumbre, hacen que consumamos grasa para obtener energía y que nos huela el aliento.
Además, algunas enfermedades, como la diabetes no controlada o la insuficiencia renal, dan al aliento un aroma característico, en el primero dulzón y en el segundo a amoniaco.

5 formas de evitarla

Las causas del mal aliento

  1. Mala higiene bucal.
  2. Dietas pobres en hidratos.
  3. Enfermedades no controladas.

Sea debido a la causa que sea, lo cierto es que solucionar el mal aliento se hace igual en todos los casos.
1. Mantén una correcta higiene dental cepillando tus dientes tres veces al día y sin olvidarte de las encías y la lengua. Completa la limpieza usando hilo dental y enjuague bucal para mantener un aroma y gusto mentolado en la boca. Recuerda que la higiene doméstica diaria puede no ser suficiente para mantener nuestra boca libre de gérmenes y que deberías ir una vez al año al dentista para hacerte una limpieza con la que eliminar el sarro.

2. Determinados alimentos, como el ajo, la cebolla y el café pueden alterar el olor de tu aliento; reduce su presencia en tu dieta. Lo mismo ocurre con el alcohol y el tabaco.

3. Incluye en tu menú diario alimentos que estimulen la producción de saliva como los cítricos y los encurtidos que contienen ácido cítrico y estimulan la producción de ácido clorhídrico, potentes estimuladores de la secreción salival.

4. Come despacio, masticando muy bien los alimentos, así evitarás su fermentación y mal olor.

5. Bebe agua en abundancia, bebidas ácidas y mastica chicle sin azúcar para generar más saliva, la encargada de eliminar las bacterias bucales.

No hay comentarios

Agregar comentario