Cómo cuidar tu dentadura postiza

Protege tu dentadura postiza

Los aparatos de dientes removibles requieren una limpieza muy rigurosa. Aprende a cuidar tu dentadura postiza.

Hay ocasiones en que por mucho que cuidemos nuestras piezas diversas patologías dentales acaban haciendo que las perdamos y tengamos que recurrir a aparatos dentales removibles, ya sean parciales o completos. Es lo que conocemos como dentaduras postizas, unas piezas que debemos tratar con el mismo cuidado y esmero que las piezas normales. Aprende cómo debes cuidar tu dentadura postiza para que se ajuste cuanto antes a tu boca, prolongues su vida útil y te permita hacer una vida normal.

Por qué debes cuidar tu dentadura postiza
Porque una mala higiene oral hará que la placa bacteriana que antes se acumulaba en la base de tus dientes junto a las encías ahora lo haga debajo de la prótesis. Que no tengas dientes –si tu dentadura es total– no quiere decir que estés exento de contraer enfermedades periodontales, inflamación de las encías –que hará que te moleste la prótesis– y halitosis por la falta de higiene.

Además, una prótesis mal cuidada tiene un mayor riesgo de sufrir desgaste prematuro de las piezas y de fracturarse.

Cómo cuidar tu dentadura postiza
No hay una única forma de hacerlo ni una más recomendable que otra. Lo importante es que cepilles tu boca tres veces al día de la misma forma que hacías con tus dientes.
La forma más extendida por resultar la más cómoda de todas consiste en empezar retirando la prótesis de la boca. Pon sobre tu cepillo de dientes habitual un poco de pasta y cepilla bien toda la dentadura. Hay quien opta por lavarla con agua y jabón; no hay inconveniente pero algunos pacientes señalan que notan mal sabor de boca después de lavarla y el cepillo y la pasta lo evitan.

Igual de importante que limpiar la dentadura es que vigiles la higiene de las encías. Pasa un cepillo de cerdas muy suaves sobre ellas y por la lengua para asegurarte de que no queda ningún resto de comida y enjuágate con el colutorio que usabas habitualmente. El objetivo es el mismo que en un cepillado con dientes naturales: eliminar todos los restos de la boca y dejar un aliento fresco y agradable.

Cuando hayas terminado, asegúrate de secar muy bien tu dentadura antes de volver a ponerla en la boca. No pienses que es una maniobra insignificante al ir a colocarla en un medio húmedo como la boca. Si no secamos adecuadamente la dentadura pueden aparecer microorganismos y bacterias en la zona que queda en contacto con las encías.

Al menos una vez al mes pon tu dentadura en un vaso con una solución efervescente para la limpieza de prótesis removibles.

Con estos cuidados la dentadura postiza durará muchos años en buenas condiciones, tanto a nivel estético como funcional.

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