Cómo evitar y tratar llagas o aftas bucales

Las aftas bucales, un problema frecuente

Las aftas bucales son pequeñas heridas que resultan muy molestas y que puedes evitar.

¡Parece mentira que una herida tan pequeña sea capaz de causarte tanto dolor! Y lo hace cuando comes, cuando bebes, cuando te lavas los dientes e incluso cuando hablas.

Las llagas o aftas bucales son pequeñas heridas que aparecen tanto fuera de la boca (en los labios) como dentro de ella, tanto en la zona interna de las mejillas y los labios como en la lengua y las encías.

Las reconocerás porque tienen un color blanco o amarillento, forma circular y porque causan una molestia a caballo entre el escozor y los pinchazos. Tranquilo porque curará en unos días y no son contagiosas.

Qué causan las aftas bucales
Las llagas de la boca pueden aparecer por motivos muy diversos y afectan a cualquier tipo de paciente en cualquier momento de su vida, ya seas bebé, niño o adulto. Entre los motivos más frecuentes que las provocan están:
1. Las lesiones con aparatos
La colocación de los brackets y el arco de ortodoncia puede provocar en los primeros días la aparición de llagas en la zona interna de la boca, sobre todo en las mejillas y los labios al estar en contacto con los brackets. También puede ocurrir cuando te ponen una prótesis o si tienes el feo hábito de mordisquear bolígrafos, lapiceros o palillos.

2. Por una bajada de defensas
Una gripe, una amigdalitis, una infección de orina… Cualquier bajada de defensas en nuestro cuerpo abre la puerta a la aparición de las llagas, como también lo hacen las situaciones de estrés, episodios de ansiedad mantenidos o problemas de sueño.

3. Por debilidad del sistema inmune
Es el caso de personas a los que alguna enfermedad causa una inmunodepresión temporal o crónica: pacientes transplantados, enfermos de VIH, personas que se están sometiendo a tratamientos contra el cáncer… En todos los casos los médicos que tratan sus patologías de base establecerán sistemas de control de todos los posibles efectos que los medicamentos y su sistema inmune debilitado puedan causarle.

4. Por déficit de vitamina C
Seguir una dieta variada y equilibrada nos garantiza que nuestro organismo contará con todos los nutrientes, vitaminas y minerales que necesita para afrontar el día a día. En el caso de las llagas bucales es fundamental que garanticemos un correcto aporte de vitamina C a nuestra alimentación. Diversos estudios han señalado que los pacientes con déficit de esta vitamina son más propensos a presentar aftas bucales.

Cómo curar las aftas bucales
Este tipo de heridas no necesitan un tratamiento como tal, ya que son lesiones completamente benignas que cursan sin complicaciones y curan en pocos días (entre tres y una semana). Sí es cierto que la molestia que causan lleva a muchos pacientes a preguntar a sus médicos y dentistas cómo pueden favorecer el proceso de cicatrización y calmar el dolor. Además de mantener una higiene dental muy rigurosa, cepillándote los dientes tres veces al día y usando seda y un enjuague bucal, pueden ayudarte los enjuagues de agua tibia con sal y diversos productos a la venta en farmacia especialmente formulados para la boca y que suelen contener clorhexidina o crear una película protectora sobre la herida para protegerla de la humedad. Evita enjuagarte con bicarbonato o agua oxigenada. Los remedios caseros pueden ser muy peligrosos cuando hablamos de nuestra salud.

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