Cómo afecta la celiaquía a nuestros dientes

La salud dental y la celiaquía

La celiaquía es un trastorno que afecta a diferentes partes del cuerpo, incluidos los dientes.

La celiaquía es un trastorno autoimune producido por la intolerancia a las proteínas del gluten, una sustancia presente en cerales como el trigo, la avena, la cebada y el centeno.

Lejos de lo que tiende a pensarse, la celiaquía no es un trastorno exclusivo de los niños, sino que puede detectarse y diagosticarse durante la vida adulta e incluso en la vejez, puesto que sus síntomas pueden enmascararse.

Los síntomas de la celiaquía

La intolerancia al gluten afecta a aproximadamente al 1% de la población pero los especialistas en Nutrición están alertando del aumento progresivo de casos. Entre los síntomas que causa están el dolor abdominal, la diarrea recurrente, la irritabilidad, el abdomen distendido, los cambios de carácter y la escasa ganancia de talla y peso incluso la pérdida del mismo cuando los cereales se introducen en la dieta del niño a partir de los 6 meses.

El diagnóstico de la enfermedad se hace a través de un sencillo análisis de sangre en que se detectan anticuerpos contra el gluten y se corroboran con una biopsia intestinal. La mala noticia es que la celiaquía suele ser un trastorno crónico, la buena, que llevando una dieta de exclusión podemos conseguir llevar una vida normal.

La influencia de la celiaquía en la salud dental

Aunque cada vez son más los estudios relacionados con esta enfermedad, lo cierto es que ninguno de ellos ha logrado analizar en profundidad el efecto que la celiaquía tiene sobre nuestra salud bucodental.

Sí es cierto que este tipo de pacientes suelen tener llagas orales de forma frecuente y presentan lesiones en el esmalte. De hecho, en ocasiones son estos síntomas los que ponen en alerta a los padres, junto con las diarreas frecuentes, de que su hijo puede ser celiaco. Observa la dentadura de tu pequeño y comprueba si tiene manchas de color café dispuestas de forma simétrica y que estas van apareciendo en los dientes en el mismo orden en que salieron las piezas de leche. Si es así, consulta con el pediatra.

Ten en cuenta que hay casos de enfermedad celiaca en que el grado de intolerancia es tan bajo que no se manifiestan grandes síntomas que nos pongan en alerta, por lo que los dientes pueden ser un signo de alarma.

Además, de no detectar la intolerancia de forma temprana el intestino delgado del paciente irá inflamándose de forma progresiva, alterando su funcionamiento. Es por eso que algunos celiacos presentan dentición débil, fragilidad de las piezas y retraso en el crecimiento de las piezas por la mala absorción de calcio llevada a cabo por un intestino deteriorado.

Con las correctas medidas de higiene dental, revisiones periódicas en el dentista y alguna fluorización conseguirás evitar todos estos problemas.

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