Los problemas para los dientes de los piercings en la boca

Los piercings, enemigos de tus dientes

Aunque están de moda, los piercings pueden causar un grave prejuicio a nuestra salud bucal.

En la lengua, en los labios y en las mejillas. Esos son los lugares donde suelen colocarse piercings a nivel bucal, unas zonas que pueden resultarte de lo más atractivas desde el punto de vista estético pero que pueden acarrear más de un problema para tu salud bucal.

Los problemas más frecuentes

Las infecciones están en el top ten de complicaciones tras una perforación. En el caso de los piercings bucales hay que tener en cuenta que la boca tiene de por sí un montón de bacterias. Con el pendiente entran muchas más y con la manipulación diaria que hay que hacer de él, girándolo con frecuencia para favorecer la cicatrización, más. Además, el uso de piercings se ha relacionado con un aumento de los casos de herpes bucal.

Es importante que acudas a tu médico cuando antes si percibes el más mínimo síntoma de infección (enrojecimiento de la zona, dolor, fiebre y supuración) para que esta no se complique. Ten en cuanta que las bacterias pueden entrar en el torrente sanguíneo y causar una endocarditis, una inflamación del corazón y sus válvulas más complicada de tratar.

Por otro lado, la simple colocación del pendiente puede dañar algún nervio y causar pérdida de sensibilidad de la zona o, de perforar un vaso, una hemorragia.

A estos problemas cabría añadir dos más directamente relacionados con la salud bucal. Por una parte, y sobre todo en el caso de piercings en la lengua, se eleva el riesgo de enfermedades periodontales. El pendiente puede dañar las encías causando heridas y su recesión, lo que pondría en riesgo la estabilidad de la pieza. Además, los golpes que dan sobre los dientes pueden llegar a fracturarlos. Un estudio publicado hace unos años señaló que un 47% de las personas que usan piercings en la lengua durante cuatro años o más sufrieron la rotura parcial de alguna pieza.

Consejos para evitar problemas con los piercings

Es importante que acudas a una revisión con tu dentista cuando te pongas el piercing para que compruebe que no interfiere con tus piezas ni haya ningún síntoma de infección.

Además, procura mantener el piercing siempre limpio cepillándote los dientes y usando enjuague bucal después de cada comida y, por tentador que te parezca, no juguetees con el pendiente entre tus dientes para reducir el riesgo de fractura ni lo uses mientras practicas deporte. Si sigues estos consejos, y los que te indiquen en el lugar donde te ponga el piercing, lograrás minimizar los riesgos.

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