San Valentín, un riesgo para tus dientes

San Valentín puede pasar factura a tu sonrisa

Cuidar la higiene dental en San Valentín evita riesgos innecesarios

Todos sabemos que el amor no es flor de un día. Que hay que regarlo y cuidarlo los 365 días del año para que se mantenga intacto. Y pese a ello hay muchos que sucumben a las costumbres modernas y se rinden cada 14 de febrero a los pies de San Valentín y celebran el día de los enamorados por todo lo alto. Festejarlo o no depende solo de vosotros, pero como en clínicas Clasor lo que más queremos es que tu sonrisa esté sana y cuidada todo el año te contamos cómo celebrar este día sin que tanta “dulzura” pase factura a tus dientes.

Los riesgos de San Valentín para la sonrisas
Flores, un perfume, algo de ropa… son regalos típicos de San Valentín, pero también lo son las cenas o comidas en pareja, los brindis con champán o cócteles de lo más variado y el dulce en todas sus versiones: bombones de chocolate, tartas con forma de corazón, ramos de flores de gominolas…
Todas estas celebraciones suponen un riesgo importante para nuestros dientes, que pueden acabar el día con una dosis extra y peligrosas de azúcares y carbonatos que elevan el riesgo de caries en nuestra boca.
Esto no quiere decir, ni mucho menos, que no puedas celebrar el día de los enamorados como se merece, pero siempre sin olvidar lo importante que es cuidar nuestra higiene dental.
En el caso de los dulces, ya hemos hablado muchas veces en este blog sobre los riesgos que tienen para nuestra boca. La presencia de azúcar ataca directamente a nuestras piezas, destruyendo el esmalte y causando caries. Este riesgo es aún mayor si tomamos productos dulces y, además, pegajosos, que se adhieren a la superficie de los dientes y cuesta despegar aún con un cepillado riguroso.
En el caso del alcohol que usamos para los brindis, causa deshidratación, reduce la producción de saliva, eleva el riesgo de halitosis, el de caries y el infecciones orales. Y si optamos por el vino, sus taninos harán que nuestros dientes pierdan su tono natural y aparezcan manchas.

Cómo evitar problemas para la boca
Como en otros muchos casos, la higiene dental es la herramienta fundamental con que contamos para contrarrestar los efectos de estas celebraciones. Recuerda que no es necesario ni conveniente que nos cepillemos los dientes inmediatamente después de comer. Conviene esperar un ratito para hacerlo, pero nunca demasiado. Cepilla tus dientes con un buen cepillo y una pasta de dientes adecuada, usa tu seda dental y termina el cepillado con un enjuague que arrastre todos los restos que hayan quedado en la boca y te aporten un toque de frescor.
¿Verdad que es fácil disfrutar de un día romántico en San Valentín sin que esto pase factura a nuestros dientes? ¡A sonreír y disfrutar del amor!

No hay comentarios

Agregar comentario