Qué es y para qué se usa la férula de descarga

La férula de descarga, útil contra el bruxismo

Si padeces bruxismo una férula de descarga te ayudará a evitar problemas asociados como el desgaste dental.

El bruxismo es un trastorno frecuente de la boca que consiste en apretar muy fuerte la mandíbula de forma inconsciente. Esta patología, que se agrava en situaciones de estrés y ansiedad, causa desgaste de las piezas dentales, sobrecarga en los tejidos que soportan el diente, molestias en los oídos, desgaste de la mandíbula, apiñamiento dental y dolores de cabeza entre otros síntomas.

La férula de descarga es el tratamiento más frecuente y eficaz que se aplica para acabar con él. Te contamos al detalle en qué consiste.

Qué es una férula de descarga

Es un aparato dental hecho en un material plástico o en resina acrílica que recubre total o parcialmente los dientes para evitar que unas piezas entre en contacto con las otras. Gracias a la férula conseguimos una mordida correcta y relajamos la tensión a nivel mandibular. Suele tener un grosor de 2 o 3 milímetros y puede colocarse en una o en las dos arcadas según la gravedad de tu bruxismo.

Cómo usar la férula de descarga

Si tu dentista te ha indicado que necesitas usar una férula, él mismo te indicará cuántas horas debes llevarlo. Lo más habitual es usarla mientras duermes, pues es el momento en que más apretamos la mandíbula sin darnos cuenta, pero si tu problema es muy intenso puede que te recomienden usarlo también algunas horas durante el día.

Ten en cuenta que la férula de descarga necesita un tiempo de adaptación y puedes notar alguna pequeña herida en las encías. Si no mejora tras dos semanas de uso, acude a tu dentista para que compruebe que es de la medida adecuada y haga los ajustes necesarios. También es posible que los primeros días notes que aumenta tu producción de saliva, algo habitual cuando colocamos cualquier tipo de prótesis en la boca. Poco a poco la producción se irá regulando.

Los cuidados de la férula de descarga

La férula de descarga debe mojarse siempre antes de ponérsela. Después, cógela con los dedos, colócala sobre la arcada y muerde para fijarla bien. Para quitarla, tira de los dos lados a la vez y lávala con un cepillo y jabón o pasta de dientes. Algunos pacientes prefieren hacerlo con pasta ya que describen un sabor incómodo por el jabón, aunque no debería ocurrirte. Consérvala siempre en un medio húmedo y aislado hasta la próxima vez que vayas a usarla.

Si no mantienes una correcta higiene de la férula de descarga está empezará a oler mal, acumulará exceso de babas y su sabor te resultará muy desagradable.

Una vez a la semana sumerge tu férula en una solución de agua con pastillas limpiadoras de prótesis dental un par de horas y cuando vayas a la revisión con tu dentista llévala para que revise que está en perfecto estado.

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