Para qué sirve una radiografía dental

La radiografía dental, fundamental para el diagnóstico

La radiografía dental es una estupenda herramienta de diagnóstico en muchas enfermedades de la boca.

La radiografía es una herramienta de diagnóstico con cierta mala fama y que despierta muchas reticencias entre los pacientes por los efectos nocivos sobre la salud atribuidos a la radiación. La práctica clínica y el desarrollo de nuevas máquinas ha permitido reducir los grados de radiación al mínimo y poder recurrir a ella siempre que sea necesario. En nuestro campo, la radiografía dental permite ofrecer tratamientos certeros de diversas enfermedades periodontales.

El uso de la radiografía dentales
La bocas y las piezas dentales dan muchas pistas a un odontólogo avezado de los males que pueden aquejarla. Sin embargo, hay veces en que la simple observación no es suficiente y es necesario recurrir a una radiografía dental que confirme el diagnóstico. Los más frecuentes son estos:
1. Infecciones en la estructura ósea del diente. Los dolores de piezas recurrentes que no mejoran con tratamiento pueden indicar un daño en la raíz de la pieza. Las radiografías dentales permiten observar si las raíces se han partido o la caries ha llegado a afectarlas para plantear el tratamiento más adecuado, generalmente una endodoncia o una extracción.
2. Las caries en los espacios interdentales o bajo las fundas. Son muy difíciles de observar y su tratamiento es fundamental para evitar la pérdida total del diente.
3. En casos de endodoncia. Todo tratamiento de endodoncia exige una radiografía dental previa. Ocurre con cierta frecuencia que una caries se ha extendido tanto sobre la pieza que no es posible tratarla con un simple empaste. En estos casos, la endodoncia y la instalación de una funda de porcelana permite salvar la pieza de una forma relativamente sencilla. Antes de plantear este tratamiento, el dentista necesita asegurarse de que la raíz de la pieza en cuestión está sana. De no ser así, se planteará la extracción y otro tipo de tratamiento sustitutivo. También es necesario cuando una pieza se ha fracturado y queremos cubrirla con una funda.
4. Antes y durante los implantes dentales. El implante dental es un tratamiento que consiste en colocar una pieza artificial directamente sobre el hueso mediante la instalación de un tornillo al que se adosa la pieza. Para iniciar el tratamiento es necesario comprobar el estado del hueso sobre el que va a colocarse. Ocurre con frecuencia que, tras años de no tener una pieza, el hueso ha ido deteriorándose y ya no tiene el grosor suficiente para sostener el implante. Una vez instalada es necesaria otra radiografía dental para comprobar que se ha colocado correctamente.
5. Ante sospechas de tumores dentales. Por sorprendente que te parezca, los dientes también son susceptibles de presentar tumores y no son la única estructura de la boca en riesgo, también lo está la lengua, los labios, los maxilares… La radiografía dental es fundamental en el diagnóstico de estos tumores y su posterior tratamiento y recuperación del paciente.

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